Una caída no siempre significa que el equipo esté arruinado. Estos son los primeros chequeos que hacemos.

Primero, si no enciende, revisamos la fuente de alimentación y la batería antes de asumir un daño interno grave: a veces el golpe solo desconectó un cable interno.

Si enciende pero la pantalla no muestra imagen, puede ser el cable flex de pantalla, más simple y económico de reparar que la placa madre.

Si el bisagra quedó floja o rota, también tiene arreglo en la mayoría de los modelos.

No sigas forzando la laptop si notás algo raro: traela para diagnóstico antes de que un problema chico se vuelva grande.