Perder fotos, documentos o archivos de trabajo por un disco roto o un robo se evita con una estrategia de respaldo bien simple: la regla 3-2-1.
La regla dice: tené 3 copias de tus archivos importantes, en 2 tipos de soporte distintos (por ejemplo disco externo y nube), y 1 de esas copias fuera de tu casa u oficina — por si hay un robo, incendio o inundación.
No hace falta nada complicado: un disco externo barato más una cuenta gratuita de nube ya te cubre la mayoría de los escenarios cotidianos.
Lo importante es que el respaldo sea automático, porque los respaldos manuales tarde o temprano se dejan de hacer — es cuestión de tiempo.