Antes de pensar en una falla grave, hay chequeos simples de 2 minutos que resuelven más casos de los que pensás.
Revisá que el cable de alimentación esté bien conectado en ambos extremos y que la zapatilla o toma de corriente funcione — probá con otro aparato.
En laptops, si tiene batería removible, probá sacarla y encender solo con el cargador conectado.
Si tiene alguna luz indicadora pero la pantalla queda negra, puede ser un problema de pantalla y no de encendido general.
Si después de estos chequeos sigue sin dar señales de vida, ahí sí conviene traerla para diagnóstico.