La mayoría de las urgencias que atendemos se podrían haber evitado con una revisión simple una vez al año.
Un mantenimiento preventivo incluye limpieza interna de polvo, revisión del estado del disco (muchas fallas avisan con anticipación si se sabe dónde mirar), verificación de temperaturas, actualización de sistema y controladores, y chequeo de que los respaldos automáticos realmente estén funcionando.
El costo de este servicio es bajo comparado con una reparación de urgencia o, peor, con la pérdida de archivos importantes.
Lo recomendamos especialmente para equipos de uso diario en trabajo u oficinas, donde una falla afecta directamente la productividad.