Hay una limpieza básica que podés hacer en casa sin riesgo, y otra que conviene dejar en manos de un técnico.

Podés hacer vos: limpiar la pantalla con paño seco o levemente húmedo (nunca con líquidos directamente sobre el equipo), sacar el polvo externo del teclado con aire comprimido, y limpiar las rejillas de ventilación visibles con un pincel suave.

No conviene hacer vos: abrir el equipo para limpiar el ventilador interno o cambiar pasta térmica sin experiencia, ya que un mal armado puede generar más problemas que el polvo original.

Ese tipo de limpieza profunda la hacemos con las herramientas y cuidados adecuados.