Cuando varios dispositivos comparten la misma conexión, hay formas de repartir mejor el ancho de banda disponible.

Priorizar el tráfico de equipos críticos (sistemas de facturación, cámaras) sobre el uso general de internet del personal ayuda mucho, algo que se configura en routers empresariales con calidad de servicio (QoS).

También conviene separar la red de invitados de la red de trabajo, para que el WiFi de un cliente no compita con el sistema de cobro.

Si el problema persiste incluso con pocos equipos, puede ser momento de revisar si el plan de internet contratado alcanza para la cantidad real de usuarios.