Los primeros minutos después del derrame son los que definen si el equipo se salva o no.

Apagala de inmediato (mantené presionado el botón de encendido si no responde al apagado normal) y desconectala de la corriente.

No la enciendas para "ver si anda", aunque parezca que sigue funcionando: eso puede causar un cortocircuito y dañar componentes que todavía estaban a salvo.

Si podés, dala vuelta con el teclado hacia abajo para que el líquido no se filtre más hacia adentro.

Traela lo antes posible: cuanto menos tiempo pase el líquido adentro, mejores son las chances de salvar el equipo.