Muchos problemas de "la tele va lenta" no son de la tele, sino de configuración o de la red WiFi.
Un Smart TV conectado por WiFi lejos del router suele sufrir cortes y bajadas de calidad, sobre todo con contenido en 4K; si es posible, conectarlo por cable de red mejora mucho la estabilidad.
También conviene cerrar apps que quedan corriendo en segundo plano y revisar actualizaciones del sistema del televisor, que muchas veces traen mejoras de rendimiento.
Si notás que arrancó lento con el tiempo, puede deberse a almacenamiento interno lleno de cachés de apps.