Agregar memoria RAM es una de las mejoras más económicas, pero no siempre es la solución correcta para tu problema.

Si tu PC se pone lenta principalmente cuando tenés muchas pestañas o programas abiertos a la vez, ampliar la RAM suele notarse mucho.

Si en cambio lo que tarda es el arranque de Windows o de programas puntuales, el cuello de botella suele estar en el disco — ahí conviene un SSD antes que más RAM.

Antes de comprar memoria, revisamos cuánta tenés, cuánta usás realmente, y si tu equipo admite una ampliación, para no gastar en algo que no vas a notar.