No todos los equipos se benefician igual de actualizar a Windows 11. Te contamos cuándo conviene hacerlo y cuándo mejor esperar.
Si tu PC tiene un procesador reciente (de los últimos 4-5 años) y 8GB de RAM o más, la actualización suele ir bien y trae mejoras de seguridad importantes que vale la pena tener.
Si el equipo es más viejo, o ya anda justo de recursos con Windows 10, actualizar puede hacerlo sentir todavía más lento — en esos casos, a veces conviene más optimizar lo que ya tenés que actualizar el sistema.
Antes de actualizar, siempre recomendamos hacer un respaldo de los archivos importantes, por las dudas.
Si tenés dudas sobre si tu equipo es compatible o si te conviene actualizar, podemos revisarlo y asesorarte sin compromiso.